EFE | 21/04/2012
El pavimento fonoabsorbente con el que el Ayuntamiento de Valencia ha reasfaltado una gran superficie de la calzada de diferentes calles de la ciudad, 200.000 metros cuadrados en el último año, ha permitido reducir el impacto acústico del tráfico rodado sobre estas calles hasta en un 75%, según fuentes de la concejalía de Contaminación Acústica del consistorio de la ciudad.
Los resultados experimentales de las mediciones acústicas medioambientales realizadas por técnicos de este departamento antes y después de colocar el asfalto en la avenida Peset Aleixandre reflejan una atenuación media de niveles sonoros de hasta 6 decibelios (dBA), al pasar de 77 a 71. Desde la concejalía indican que en cada 3 dBA corresponden al doble o a la mitad de la intensidad sonora, por lo que reducir 6 dBA supone disminuir el ruido a una cuarta parte, lo que significa «una reducción de la intensidad de un 75%». Junto a estas mediciones globales, que dan una cifra media, se ha comprobado que en algunas frecuencias que constituyen el sonido y que el oído humano es capaz de percibir se alcanzan picos de descenso ocho a nueve decibelios, lo que indica que, además de una disminución sonora se añade una percepción distinta del ruido de tráfico. En el último año, el ayuntamiento reasfaltó con el nuevo material más de 200.000 metros cuadrados en las avenidas de Campanar, Peset Aleixandre o Primado Reig entre otras vías. En 2009 y 2010 también se usó en otras áreas de la ciudad.

Casas mejor aisladas
Por otra parte, la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y algunas empresas del grupo alicantino Soledad han desarrollado un nuevo material aislante a partir de residuos de neumáticos de automóviles y camiones que absorbe el ruido y las vibraciones en las viviendas. El novedoso producto está especialmente dirigido al sector de la construcción, como material para el aislamiento acústico y vibracional de paredes, suelos y techos, y está compuesto por partículas de caucho, fibras metálicas y fibras textiles. Algunos de estos componentes, en concreto las partículas de caucho, se utilizan ya, por ejemplo, en campos de fútbol de césped artificial, parques infantiles e, incluso, en también mezclas de asfalto para reducir la sonoridad del tráfico.

