Diario de Ávila| 12/06/2013
Julián Domínguez Huerta ha sido reelegido como presidente de AECOR en la Asamblea General Extraordinaria celebrada el pasado 24 de abril, junto a la nueva Junta Directiva de la asociación durante los próximos 4 años.
El mapa de ruido elaborado hace un par de años certificó que Ávila «no es una ciudad ruidosa», a pesar de lo cual los vecinos de determinadas zonas urbanas sufren los efectos de la contaminación acústica, que sobre todo tiene su origen en «el tráfico rodado, el tráfico ferroviario y la actividad industrial». Así lo explicó este miércoles Alberto Plaza, teniente alcalde de Servicio al Ciudadano, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, poco antes de inaugurar una jornada sobre los planes de acción en materia de contaminación acústica. En ese foro se dijo que en la capital abulense son «entre 50 y 60 las vías donde pueden superarse los valores límite y donde pueden establecerse estrategias para reducir los niveles de ruido», señaló Ignacio Riesco, ingeniero de la empresa Audiotec, encargada de elaborar el mapa de ruido de Ávila.
Si bien, precisó que esas calles se encuentran en las denominadas «áreas sensibles», que son las zonas urbanas en las que «los límites de calidad acústica son más restrictivos» por encontrarse en ellas «colegios u hospitales», apuntó.
ara las áreas residenciales, la normativa en materia de ruido establece un límite de 55 decibelios para las horas nocturnas que se eleva a 65 decibelios durante el día.

